info@gestalt-dromos.com 959 46 90 86 | 685 60 77 29

Terapia familiar

Terapia familiar

La Terapia Familiar pretende ser un apoyo para facilitar la comunicación, resolver los conflictos y superar las dificultades, posibilitando una evolución en la dinámica familiar que pueda suponer el inicio de un cambio. Esta modalidad de terapia es un instrumento muy potente para abordar problemas de diferente índole y para descubrir nuevos modos de relación.

Cada familia es especial, única, con una manera de relacionarse y comunicarse construida a través del tiempo, en respuesta a todas las circunstancias que le ha tocado vivir tanto como grupo, como a cada miembro, individualmente, en su contacto con el mundo. Nuestra sociedad enfrenta a la familia a muchas situaciones problemáticas, de las que no siempre le es fácil salir sin una ayuda terapéutica adecuada. Han cambiado los modelos parentales y los roles de los distintos miembros del sistema familiar. Los modelos de la familia tradicional que presentaban al padre como proveedor, a la madre como reproductora y cuidadora y a los hijos como educados y obedientes, ya no funcionan para la familia moderna, que ha cambiado diametralmente. La modernidad ha traído aparejadas numerosas situaciones potencialmente generadoras de conflictos familiares y de pareja, como el incremento de madres trabajadoras que tienen que delegar las tareas de cuidado de sus hijos e hijas en manos de terceras personas, los problemas relacionados con la natalidad, las dificultades relacionadas con el tiempo real que los progenitores pueden dedicarse a la atención de los/as menores, además de la adaptación a todos los nuevos modelos familiares que han surgido en las últimas décadas, etc. Todos estos cambios culturales han promovido la aparición de diversos escenarios y situaciones novedosas y difíciles de manejar, en algunos casos, lo que hace que muchas familias sientan la necesidad de buscar ayuda en la terapia familiar.
El modelo de Terapia Familiar Gestáltica se fundamenta en el optimismo y la confianza en el potencial de los miembros de la familia y del propio sistema familiar para reformular sus patrones básicos. La filosofía es que todos/as contribuyen al problema, por lo que el proceso de cambio se sustenta en la suma de los procesos personales. Todos los miembros de la familia tienen responsabilidad y, por tanto, poder para superar sus problemas.

Maria-Jose

Partiendo de esa base, en las sesiones de trabajo se concede una especial atención a la observación del proceso de interacción de los miembros de la familia (cómo están y cómo pueden estar) más que a los temas o problemas periféricos que ellos/as presentan como los principales motivos de consulta (problemas de conducta en los/as hijos/as, rebeldía, insatisfacción en la relación de pareja…). Para incidir en el proceso de interacción se echa mano del trabajo de darse cuenta o toma de conciencia y de las habilidades de contacto, de buscar la claridad y asertividad en la comunicación, de aprender a preguntar, a dar y recibir…

Una vez que los miembros de la familia se apropian de sus comportamientos y roles, se aborda el proceso de toma de decisiones para propiciar el cambio, asumiendo cada uno la propia responsabilidad sobre sus actos. La Terapia Familiar se basa en un modelo sistémico, de forma que la posición de cada persona se considera un elemento del sistema que está llamado a ir más allá de la situación presente, a aceptar su responsabilidad y a encontrar una nueva posición.
En esta forma de terapia, el terapeuta modela prácticas facilitadoras para la toma de conciencia, el contacto, la comunicación funcional, etc. sin asumir la función de solucionador del tema o consejero. Mediante este procedimiento, los miembros del sistema familiar experimentan un “dar la vuelta” a las situaciones, es decir, ven algo, se esfuerzan por entenderlo y descubren por qué cambiar es importante.

El modelo de Terapia Familiar Gestáltica intenta apegarse a la filosofía y a la metodología Gestalt al trabajar con las familias en lugar de con pacientes individuales, siguiendo las ideas básicas sobre cómo ocurre el cambio y cómo funcionan los seres humanos, y la importancia del darse cuenta y el contacto propios de esta forma de terapia. No se trata de forzar el cambio de las personas. Se fomenta la autoexploración para tomar conciencia del precio que pagamos por hacer y seguir haciendo lo que hacemos y cómo impacta esto en nuestras vidas. No se establecen conductas normativas, a menos que alguien esté en peligro. Este puede ser un punto delicado porque la mayoría de las personas acuden a terapia para cambiar al otro o para que le sugieran lo que ha de hacer. Los padres piensan en cambiar a los hijos, la pareja busca que el cónyuge cambie, pero no se habla de la propia responsabilidad, del contacto, del darse cuenta. Cuando cada miembro del sistema asume su compromiso y trabaja para el cambio, la familia alcanza un nuevo equilibrio.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Cuando clique en "aceptar" desaparecerá este mensaje ACEPTAR
Share This